- Si tú también quieres tener ese obligado vestido negro que funciona para toda ocasión, aquí te digo cuáles son las reglas para que realmente sea una prenda versátil.
Por: Verónica Veana
El concepto de little black dress hace referencia a un vestido negro que puede ser utilizado en diferentes momentos y eventos, tanto de día como de noche, eventos sociales y de ámbito profesional. Por esta razón, es una prenda muy versátil, ya que, combinándola adecuadamente con accesorios, zapatos y maquillaje, se pueden hacer diferentes adaptaciones según se requiera.
Para que realmente funcione para diferentes ocasiones y audiencias, se recomienda que cuente con las siguientes características:
- Vestido negro y sin aplicaciones. Al llevar pedrería ya lo convierte en un vestido para eventos de noche.
- Vestido sin estampados. Si tiene cualquier tipo de estampado ya no se considera “Little black dress”.
- Vestido con mangas, pueden ser cortas, ¾ o largas. Un vestido sin mangas ya no es apropiado para oficina, a menos que se considere cubrirlo con un cardigan o blazer.
- Vestido a la altura de la rodilla; puede ir dos o tres dedos más arriba o más debajo de ésta. Un vestido largo ya no es apropiado para eventos de tipo coctel o ambiente profesional. Un vestido muy corto nunca tendrá formalidad para eventos ejecutivos o cualquier otro evento formal.
- Vestido sin transparencias o escotes pronunciados. Si los lleva, también pierden elegancia y formalidad y ya se convierten en vestidos para eventos muy específicos y con tendencia al ámbito social.
- Vestidos que se ajusten de forma natural al cuerpo. Los que son muy entallados lucen seductores y no son apropiados para llevarlos a la oficina o eventos corporativos.
- Vestidos rectos o con caídas naturales. Un vestido con amplitud pronunciada, volantes o cortes asimétricos solo funciona para eventos sociales.
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